CRITICA LITERARIA A CAJA NEGRA

Caja Negra de Álvaro Bisama
Ediciones B, 2006, 213 páginas.

Por Marcelo Beltrand Opazo, Escritor.


Sin duda que la linealidad en una novela, puede resultar poco novedosa. Y que aquellos libros que marcaron una época, que rompieron con la linealidad de la historia, son textos que todos quieren imitar, por ejemplo Rayuela de Cortazar, o Los Detectives Salvajes de Bolaño. Y Álvaro Bisama, en esta nueva entrega lo intenta, intenta romper con la linealidad en el relato, se aventura a nuevas forma de leer un historia, o varias historias. En Caja Negra encontramos un intento por armar un patchwork literario, el único problema es que la discontinuidad le juega en contra. Porque algo debe tener sentido, no puede quedar todo en un absoluto caos y esperar que el orden llegue en forma natural. No basta con la recomendación de la contratapa, que Caja Negra es una novela-puzzle, porque en un puzzle uno encuentra coherencia, lógica y Caja Negra no la tiene.
Los personajes que encontramos en esta caja negra, se agotan en su propia historia, ninguno trasciende. Escuchamos, a veces, una voz que recurre a nombres, a personajes que aparecen varios capítulos, pero que ninguno alcanza a permanecer en la memoria del lector. El Diccionario del cine de clase B, los gemelos cineastas, y un largo etc., no logran dar tensión a la historias, que en momentos resultan aburridas.
Distintos narradores nos van introduciendo en mundo ligados al cine B chileno. Distintos narradores van armando personajes míticos, de culto. Con gran fluidez en el lenguaje, Bisama, logra, en momentos interesarnos en la historia que nos cuenta, pero el anonimato recurrente de los narradores provocan la confusión y la discontinuidad en las historias. Si su objetivo es ese, si, lo logra y en forma perfecta.
Si bien el nombre de este libro sugiere muchas cosas, nos quedamos con la idea de que es como abrir una enorme caja, o un baúl antiguo a ojos cerrados, sin ver lo que se extrae de ella, sacando en forma aleatoria distintas historias. Y que se debieran leer de la misma manera, así, aleatoriamente, casi al azar. Porque desorienta, finalmente, que Bisama presente este libro como leyéndose de atrás hacia delante, es decir, Caja Negra se inicia en una especie de capítulo doce, pero que si el lector intenta leer desde el capítulo uno, tampoco encuentra coherencia, alguna lógica.
Por lo anterior, es difícil rotular el último libro de Álvaro Bisama, es decir, si es una novela o son cuentos, está claro que crónicas no son. Cualquier alternativa resulta arriesgada, cuesta definir Caja Negra. Pero insisto, creo que hay que valorar la aventura del autor.
Finalmente, creo que los buenos escritores, los que trascienden, que permanecen más allá de sus publicaciones, son aquellos que se aventuran, que intentan nuevas forma narrativas, y es aquí donde radica el mérito del autor de Caja Negra.
Álvaro Bisama nace en 1975 en Valparaíso, es escritor y crítico literario. Se tituló de profesor de castellano en la Universidad de Playa Ancha y luego obtuvo un magíster en Estudios Latinoamericanos en la Universidad de Chile. Actualmente mantiene la columna El Comelibros en El Mercurio de Santiago. Ha publicado los volúmenes de ensayos y crónicas Zona cero y Postales Urbanas.

1 comentario:

Anónimo dijo...
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